NUESTRA HISTORIA

Hace unos años, Eugenio tuvo una idea. Después de mucho moldearla, decidió cocinar su cerveza y abrir su propio brewpub. Caminó por Ensenada y un encontró un local en ruinas, entre el Starbucks y el Oxxo. Después de meses de trabajo de limpieza y reacondicionamiento, montó su equipo casero y empezó a preparar sus primeros micro lotes de 20 galones, cada dos días, en medio de una obra gris.

“No tenía feria para remodelarlo y hacía lo que fuera para juntar dinero y poder abrir mi bar de cheve. Por ejemplo, durante el Carnaval de 2012, llené el local con baños portátiles y los rentaba para toda la raza que andaba por ahí viendo los desfiles en la fiesta”.
Aunque la producción era mínima, los amigos y familiares de Eugenio compraban todo lo que se hacía.

“Empecé a vender cerveza a mis compas y nos tomábamos todo como parte del más fregón de los proyectos. Así encontré el estilo que quería; así supe cómo quería que fuera cervecería”.

“EL W”

Cuando todo estaba listo en local, el 20 de abril de 2012, Cervecería Wendlandt (apellido de su familia paterna) abrió sus puertas con el formato de brewpub, en el bulevar Costero de Ensenada.
En las mañanas, ahí mismo se hacía la cerveza y por las tardes se abrían las puertas del sitio que los locales empezaron a llamar “El W (doble u)”.

Al principio sólo se producía la Vaquita Marina (Pale Ale) y aunque el volumen había crecido a 60 galones por lote, todavía faltaban muchísimas cosas por hacer.
“Este proyecto lo hice con personas incondicionales. Con mi papá y Juan, cocinaba la cheve; con mi mujer y César, manejábamos el pub”.

Éste que hoy es uno de los sitios más populares de Ensenada, se abrió con la idea de que las personas se reunieran a tomar buena cerveza y comer cosas sabrosas. Desde el primer día hasta la fecha, en el Wendlandt la música suena a volumen bajito y no hay televisiones. La gente no sólo entendió el concepto, sino que lo adoptó y el crecimiento se aceleró de manera inimaginable.

“Empezamos a ofrecer todas las etiquetas de cerveza artesanal posibles. Ochenta estilos avalan nuestra carta, entre botellas y barriles. Servimos un montón de cervezas “invitadas” y nos va muy bien así… pero la que más se vende es la nuestra”.

Después del rotundo éxito de la Vaquita Marina (Pale Ale), se lanzaron otros estilos bajo etiquetas con nombres inconfundibles:
Veraniega (Mexican Ale), Foca Parlante (Stout) y Perro del Mar (IPA), siguieron al éxito de la Pale Ale. La aceptación de los nuevos estilos fue inmediata y en el propio bar se consumía hasta la última gota de cerveza hecha en casa. El siguiente reto era poder salir a comercializar a otras ciudades pero era necesario aumentar la producción.

NUEVA CASA Y NUEVOS DESTINOS

Rebasadas las instalaciones del brewpub en 2014, casi al cumplir dos años, la cervecería se mudó a la zona de El Sauzal en los suburbios del puerto. Ahí la producción aumentó a 1000 galones por mes y la cerveza embotellada estaba lista para servirse en varias ciudades de México y el sur de Estados Unidos.

Cervecería Wendlandt es una empresa dedicada a hacer la mejor cerveza posible y después de eso se atienden las cuestiones de marketing.

No fue hasta que se tuvo una garantía de que los transportistas y los distribuidores podían cuidar la calidad de la cerveza al 100% que se decidió enviar fuera de Ensenada. Se tomó todo el tiempo necesario para entrar al mundo de las botellas y los autoservicios.

“A finales de 2014 ganamos 3 premios en Cerveza México y comenzamos a vender a terceros en la Ciudad de México y Tijuana”.
En 2015, el brewpub fue un éxito total y es bien sabido que de manera tradicional, tanto locales como visitantes llegan al Wendlandt para comer muy bien y probar cervezas con una calidad extraordinaria. La empresa creció al doble y el sueño de tener una barra de cerveza artesanal quedó absolutamente superado. En 2015 se ganaron varios premios más en diversos concursos, incluyendo el de “Mejor Cervecería del año” en Cerveza México.

A LA FECHA

Al trip de Wendlandt se unieron varias personas que junto a Eugenio, se comprometieron a producir la mejor cerveza posible. Hoy, con casi cinco años de trabajo, Wendlandt ha sido reconocida como una de las mejores de México y puede presumir de ser una empresa donde todos crecen.

“El vato que la hizo de constructor en el local, aprendió a hacer cerveza y hoy es el encargado de toda la producción. Quien era ayudante del bartender hoy es el gerente del bar. Si yo tengo que estar fuera, se que él y mis otros 20 incondicionales pueden sacar adelante la cervecería y el bar”.

Actualmente, en el brewpub trabajan 14 personas y en la cervecería de El Sauzal hay 8 trabajadores.
“Hace 5 años cuando comenzamos, no podía soñar el crecimiento de esta industria en el país y por eso comenzamos con un bar propio para asegurarnos de que podríamos vender todo nuestro producto. Hoy somos parte de una industria nacional en pleno auge. Nuestro Wendlandt sigue siendo la casa, pero ya nos queda chica y estamos felices de hacer buena cerveza para distribuir por todas partes”.

A Cervecería Wendlandt le quedan años por delante y la bonanza de la que está gozando la cerveza artesanal en México y otros países sólo promete cosas buenas. En una empresa donde hay trabajo solidario e incansable, con un equipo enamorado de su oficio, caben infinidad de posibilidades que bajo la norma de nunca bajar la calidad, darán mucho de que hablar, acerca de Ensenada y sus pioneros cerveceros.

Eugenio Romero sabe que puede confiar en que su sueño ha tomado forma y no para de crecer. “En mi cumpleaños anterior, seis trabajadores me dieron el mejor regalo que he recibido. Todo ellos se tatuaron el logo de nuestra Cervecería. Eso lo dice todo”.